Capítulo 7: El guardián de la niebla
Después de cruzar las grietas móviles de las montañas del norte, Willity y Sixevenín continuaron avanzando hacia la extraña luz azul que aparecía cada noche entre las nieblas lejanas de S7. Ahora parecía más cercana. No mucho. Pero sí lo suficiente como para que ambos sintieran que realmente podían llegar hasta ella algún día. Las montañas comenzaron a cambiar poco a poco. Los senderos de roca desnuda desaparecieron bajo enormes raíces cubiertas de musgo y la niebla descendió lentamente hasta envolver casi todo el paisaje. Grandes árboles de troncos retorcidos crecían entre las laderas y algunas plantas luminosas se abrían paso entre las sombras como pequeñas estrellas verdes. Ya no quedaban puentes suspendidos ni plataformas antiguas. Aquella zona parecía mucho más salvaje. Y también mucho más antigua. Las montañas del norte desaparecían lentamente bajo la niebla y las raíces gigantescas de la selva. A veces avanzaban durante horas sin escuchar nada más que el sonido del viento entre ...