Capítulo 12: La rampa de las profundidades
El crujido de las paredes aproximándose resonaba en las pálidas piedras de la cámara secreta. Bloques de roca caían del techo levantando un polvo denso, y el margen de espacio para reaccionar se agotaba por segundos. Entre la desesperación y el estruendo, Jazzi dio un paso al frente. Miró las enormes losas que amenazaban con aplastarlos y alzó su ramita de cristal. Cerró los ojos y, en lugar de gritar, dejó brotar de su garganta una melodía suave, limpia y asombrosamente dulce. El cristal fucsia de su ramita comenzó a pulsar a un ritmo pausado. Era un canto directo al corazón de la piedra de S7. Asombrosamente, las paredes frenaron su avance con un chasquido metálico. La vibración no desapareció del todo, pero la compresión se detuvo. Jazzi no solo utilizaba su música para activar mecanismos; tenía el don de comunicarse con la materia viva y la estructura del planeta. Apenas unos metros a la derecha del grabado del Nexo Azul, la resonancia de la canción de Jazzi pr...