Capítulo 11: Los pasadizos del olvido
El eco de la gran losa moviéndose sobre sus cabezas retumbó en la oscuridad con un ruido atronador. La apertura de la entrada les había cogido totalmente por sorpresa, pero con lo que no contaban es con que la enorme piedra fuera a deslizarse otra vez dejándolos atrapados en el interior de la pirámide. Durante unos instantes, el silencio fue absoluto. La intensa luz azul del exterior ya no estaba para guiarlos, pero afortunadamente para ellos la oscuridad no duró mucho. —¡No os preocupéis! —exclamó la pequeña Yazzi con una chispa de emoción en su melodiosa voz. Con un movimiento ágil, alzó su ramita de cristal. Al instante, sus hojitas comenzaron a emitir un fulgor rosa fucsia que bañó las paredes del pasadizo. A su lado, unas pequeñas luces laterales de un azul fosforescente parpadearon a lo largo de las escaleras, despertando como si hubieran estado esperando su llegada. —El aire está limpio y el terreno es firme —dijo Ramsi, reajustando las correas de su en...