Capítulo 14: El legado de los orígenes
Tras el pacífico alejamiento del Guardián de la Niebla y su cría, el aire en la aldea de la catarata recobraba lentamente su calma. Los pobladores, todavía asombrados por lo que acababan de presenciar, salían con cautela de las estructuras ovaladas de los árboles. Los guerreros habían guardado sus lanzas de luz y miraban con absoluta admiración a Willity, Sixevenín y a todo el grupo. El Sabio Orom condujo a los exploradores al interior de su gran estancia circular. El lugar olía a resina fresca y a tierra húmeda, y sus paredes estaban decoradas con cortezas talladas a mano que contaban historias de épocas pasadas. Una vez que todos tomaron asiento sobre mantas de fibra brillante, la mirada de Orom se posó de inmediato en la criatura que descansaba acurrucada junto a Willity. El anciano entornó los ojos, sorprendido, y se inclinó lentamente hacia adelante. —Por las fuentes puras de S7... —murmuró Orom con voz llena de reverencia—. Hacía muchas eras que mis ojos no contemplaban una si...